Colo Colo y River Plate tendrán uno de los desafíos más importantes del año por el paso a las semifinales de CONMEBOL Libertadores, en un duelo que se podrá ver por Disney+ y que requerirá de una atención máxima, donde la seguridad también juega un rol fundamental.
En ese sentido, la intención por garantizar las mejores condiciones para el desarrollo del espectáculo es un objetivo en que los organizadores, así como los encargados de la seguridad del evento, muchas veces no escatiman en cortar por lo sano.
Por tal motivo, ambos duelos coperos se jugarán sin hinchas de los equipos visitantes. Los compromisos están agendados para el 17 y 24 de septiembre y, desde Argentina, ya confirmaron que las autoridades decidieron limitar por completo el acceso al publicó chileno.
Esta decisión llega pese a que hubo acercamientos entre las directivas de Colo Colo y River por evitar las restricciones de público.
Aníbal Mosa, presidente de Blanco y Negro, había señalado: «Estamos en una situación donde tenemos que acatar las instrucciones que dan las autoridades. La verdad es que encontramos buena predisposición tanto en la dirigencia de River como en el delegado de la CONMEBOL para que haya público visitante en ambos partidos».
Declaración de intenciones que iban en la misma sintonía que la del Millonario: «Demostramos que estamos preparados para recibir visitantes. La gente de River fue muy educada en Córdoba. Dependemos de las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires y de Chile. Estamos a la expectativa. Nosotros queremos que haya visitantes, creemos que es parte del espectáculo. Pero respetaremos lo que digan las autoridades«, en palabras de Jorge Brito, presidente del club.
Pese a concordar en lo anterior, los antecedentes tuvieron su peso. En uno de los recuerdos más cercanos está que en junio de este año habían suspendido un amistoso entre el Cacique y Universitario de Perú porque la barra chilena arrojó fuegos artificiales a la cancha, además de atacar a los hinchas incaicos. Sin ir más lejos, un fanático de Colo-Colo murió esa noche luego de ser asaltado por barrabravas de Universidad de Chile en los alrededores del estadio.
Además, en la memoria reciente también aparece un episodio en Buenos Aires, con los disturbios que se produjeron en 2023 en La Bombonera, con intervención de la Policía, algo similar a lo sucedido contra Godoy Cruz en Mendoza semanas antes.
Todas estas atenuantes parecen haber sido determinantes para decidir restringir al cien por ciento el ingreso de hinchas visitantes en ambos encuentros.